Séptima Presentación de la Primer Jornada Virtual de Protección Radiológica
Introducción a la Protección Radiológica en el Diagnóstico Médico
El Dr. Enríquez inició su charla explicando que en el ámbito del diagnóstico médico se utilizan radiaciones ionizantes en procedimientos como rayos X, tomografía computarizada (TC) y fluoroscopía. Estas radiaciones, si bien son esenciales para obtener imágenes diagnósticas de alta calidad, deben manejarse con sumo cuidado para proteger tanto al paciente como al personal médico.
Uno de los puntos más importantes de la charla fue el concepto de protección radiológica aplicada en el diagnóstico médico, en particular bajo el marco del EPR (Emergency Preparedness and Response). Según explicó el Dr. Enríquez, los procedimientos radiológicos deben cumplir con principios fundamentales, como la justificación y optimización de las dosis, con el fin de minimizar la exposición innecesaria a la radiación.
Principios Fundamentales: Justificación y Optimización
El Dr. Enríquez subrayó la importancia de la justificación en el uso de radiaciones ionizantes. Cada procedimiento diagnóstico debe estar clínicamente justificado, lo que significa que los beneficios para el paciente deben superar claramente los riesgos de la exposición a la radiación. Se mencionó que no todos los procedimientos radiológicos son necesarios y que, en muchos casos, se deben evaluar opciones alternativas antes de recurrir a estudios que impliquen radiación.
El segundo principio fundamental que destacó fue la optimización de la dosis. Esto implica ajustar los parámetros del equipo para utilizar la menor cantidad de radiación posible sin comprometer la calidad de la imagen. El Dr. Enríquez enfatizó que los equipos radiológicos deben estar calibrados regularmente y que el personal técnico debe estar adecuadamente capacitado para optimizar los procedimientos, siguiendo el principio ALARA (As Low As Reasonably Achievable), que busca minimizar la dosis de radiación en todo momento.
Límites de Dosis y Protección del Personal
Otro aspecto crucial fue la discusión sobre los límites de dosis de radiación. El Dr. Enríquez explicó que, si bien los pacientes no tienen un límite estricto de dosis, se deben seguir niveles de referencia establecidos por guías internacionales para evitar sobreexposiciones. Estos niveles se basan en estudios epidemiológicos que buscan minimizar los riesgos asociados con la radiación, como el desarrollo de cáncer inducido por radiación a largo plazo.
En cuanto al personal ocupacionalmente expuesto (radiólogos, técnicos y demás profesionales que trabajan con radiación), existen límites anuales de dosis permitidos que deben ser estrictamente controlados. El Dr. Enríquez enfatizó la necesidad de utilizar equipos de protección personal como delantales plomados, protectores de tiroides y gafas plomadas, así como el uso de dosímetros personales para monitorear la dosis acumulada.
Equipos de Protección Radiológica y Garantía de Calidad
Durante su exposición, el Dr. Enríquez también se refirió a la importancia del equipamiento adecuado. Señaló que el uso de delantales de plomo, protectores de tiroides y pantallas plomadas son esenciales durante procedimientos radiológicos, tanto para los pacientes como para el personal médico. Estos elementos proporcionan una barrera contra la radiación, reduciendo significativamente la exposición.
Adicionalmente, subrayó la necesidad de implementar un programa de garantía de calidad en los departamentos de radiología. Este programa debe incluir la verificación periódica de los equipos radiológicos para garantizar que funcionen correctamente y proporcionen imágenes de alta calidad con la menor cantidad de radiación posible. También recomendó realizar auditorías internas para evaluar la implementación de las medidas de protección y asegurar la seguridad continua en los entornos radiológicos.
Cultura de Seguridad Radiológica
El Dr. Enríquez hizo hincapié en la necesidad de fomentar una sólida cultura de seguridad radiológica dentro de las instalaciones de salud. Señaló que todos los profesionales involucrados en procedimientos radiológicos deben estar plenamente informados y capacitados en materia de protección radiológica. Una formación continua y la actualización en normativas internacionales es clave para garantizar que el personal esté al día con las mejores prácticas en radioprotección.
Además, mencionó que es vital que las instituciones médicas implementen políticas estrictas de protección radiológica, con el apoyo de encargados de protección radiológica que supervisen el cumplimiento de las normas y promuevan un ambiente seguro para el paciente y el personal.
Conclusión
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